domingo, 21 de noviembre de 2010

Investigacion en Atención Primaria

Médicos de familia atrapados en las consultas diarias, la atención en los domicilios, la docencia, la realización de técnicas (infiltraciones, cirugía menor, doppler de MMII, ecografías, etc.), además, deben investigar. 

La investigación ha sido siempre un anhelo. El médico  tiene necesidad de profundizar en el conocimiento científico de lo que ve cada día, porque muchos problemas no tienen aún respuesta. O si la tienen esta es parcial, insegura o incluso, interesada. La investigación, además, se plasma luego en un trabajo escrito que se publica en una revista, o se envía a un Congreso. Allí aparece el nombre de cada uno de los participantes en el trabajo, como premio, seguramente escaso, al trabajo realizado. Con suerte, si este fue serio, aquella investigación será leída y conocida por los colegas, será citada en otros trabajos y contribuirá de una manera más o menos modesta en el objetivo mencionado al principio: mejorar la forma de hacer las cosas, en este caso, desde la medicina de familia.

A veces ha existido un cierto sentimiento de inferioridad en Atención Primaria: no se puede investigar porque no hay tiempo, porque la patología es poco compleja, porque la tecnología es escasa. de nuevo, parecería que para hacer un buen trabajo de investigación hay que trabajar en el hospital, allí están los científicos de verdad, el saber, y es cierto que allí hay unidades específicas de apoyo a la investigación.

Pero, fuera del hospital hay muchas preguntas por contestar, gran necesidad de establecer científicamente las actuaciones más eficaces y lo más importante: estas preguntas y estas necesidades no pueden ser resueltas desde la investigación desarrollada desde el hospital. 

Y, por eso, al final, el médico de familia debe investigar.