martes, 6 de septiembre de 2016

NO HACER lo que no hay que hacer

Los médicos estamos educados para hacer, para ayudar, para diagnosticar, para tratar, para prevenir, etc. No estamos  educados en el "no hacer". Nos cuesta esperar, dejar las cosas en observación. Nos cuesta la retirada. El decir "no lo sé". El decir "lo mejor es no hacer". Sin embargo, en los últimos años "no hacer" se ha convertido en un nuevo paradigma. Hasta hace poco nos preocupaba la medicina basada en la evidencia con la esperanza de hacer "correctamente las cosas correctas. Ahora, además, añadiremos "no hacer lo que no hay que hacer".

Así, nos encontramos por un lado que aquello de la Prevención Cuaternaria ya no es una anécdota defendida por unos pocos. Ya no es una simple moda. Aparece un capítulo entero dedicado a este tema en uno de nuestros libros de referencia: el Atención Primaria de Martín Zurro en su edición de 2014. La prevención cuaternaria nos ayuda a la toma de decisiones clínicas en muchas ocasiones: vacunaciones, manejo de los factores de riesgo, tratar o no tratarlos, el mercadeo de las enfermedades, las nuevas definiciones de enfermedad, etc. Es muy recomendable la lectura de este texto. 

Semfyc, la Sociedad de médicos de familia de España, por su parte, publicó ya en 2014 su primer documento de Recomendaciones de no hacer, con sus primeros 15 consejos de cosas a no hacer en nuestras consultas. Por cierto, algunas de esas cosas siguen muy arraigadas en nuestras acciones como médicos. Por ejemplo, no tratar hipercolesterolemias con fármacos en mayores de 75 años en prevención primaria. 

A este documento siguió otro y ya en 2016 aparecen dos documentos de lo que no hacer en urgencias: Recomendaciones de no hacer en urgencias. Por ejemplo, no tratar con buscapina en los cólicos renales. 

En el último número de la revista Atención Primariade agosto-septiembre de 2016, encontramos una carta al director sobre Las iniciativas del no hacer y el portal DianaSalud.com que constituye un repositorio de las diferentes iniciativas que han evaluado la adecuación o el valor de múltiples prestaciones en salud y sus resultados.

Y en este mismo número nos encontramos un artículo de E Olano y César Minué que analiza la evidencia de las actividades que en Madrid propone la Cartera de Servicios respecto a las actividades que debe hacer el médico de familia en relación al tabaquismo. Y estudian en base a la evidencia, descubriendo aquellas actividades que no se deberían hacer. Y esto es de extrema importancia dado que la aplicación de este servicio lleva mucho de nuestro tiempo en la consulta. 

Esta iniciativa nos debería hacer pensar si las actividades que se plantean en nuestras Carteras de Servicios y en los diversos protocolos y programas están basadas en la evidencia o simplemente en el consenso de expertos. 

No hacer no significa hacer menos. Significa no hacer lo que es, de por sí, incorrecto. De esta forma dedicaremos nuestros esfuerzos a lo que de verdad está demostrado. ¡Y hay tanto que hacer! 

1 comentario:

  1. Muy interesante blog, José A. No sé cómo no he llegado antes aquí. En cambio, veo que tú has llegado al mío. Desde ahora, haciendo lo que hay que hacer, te sigo.
    Y como complemento, lo que se proponía para la "refundación de la AP": la necesidad de dejar de hacer para poder hacer.

    http://medymel.blogspot.com.es/2011/12/refundacion-de-la-atencion-primaria.html

    Un saludo cordial

    ResponderEliminar